EL JUEGO DE MI VIDA
Nunca me imaginé,
que tan solo un juguete o mejor dicho un juego, sea el dueño de una gran parte
de mis sueños infantiles y juveniles, durante un buen tiempo de mi vida,
digamos, desde los 7 años hasta los 14 años.
Alguna vez se han puesto a meditar o simplemente pensar, ¿qué juego
sería tan bueno y perfecto, durante 7 años o quizás un poquito más.?
Si nos remontamos
por la década de los 70, específicamente en el año 1974, recuerdo muy
claramente mis primeras experiencias futbolísticas, como espectador. Mi viejo, hincha acérrimo del glorioso
Deportivo Municipal, creo que la mayoría de su generación lo eran, y en
especial los nikkeis.
Aunque no me llevo
a ver al club de sus amores, recuerdo claramente mi primera experiencia, como
si fuese tan solo ayer, entrando por la puerta Nro. 7, de Occidente baja,
subiendo a toda velocidad, y a medida que vas avanzando, se iba divisando poco
a poco la tribuna Oriente, y a su vez parte del campo, recuerdo muchísimo aquel
glorioso e inolvidable partido.
Fue el
extraordinario partido entre Universitario vs Peñarol, el marcador, como la mayoría
de hinchas cremas como yo, no creo que se hayan olvidado 3x2. A favor de los
merengues, por consiguiente clasificación para la siguiente etapa.
En el año siguiente,
es decir 1975, la selección peruana, se corona campeón sudamericano, ganándole
a Colombia en Caracas 1x0 , con gol de Hugo Sotil. Con estas primeras experiencias en el futbol,
ustedes ya se imaginarán la euforia que creó en mí, esta bendita pasión que es
el fútbol.
La siguiente tarea
era, como plasmar toda esa pasión en un juego de barrio. Y tuve la suerte de vivir, justo en la meca del fútbol de tapitas. El juego era lo más virtual al fútbol, que se
podía imaginar de la época, imagínense que tenía la certeza, que nunca iba a
pasar de moda, a tal punto que iba a trascender por generaciones, lástima que
el play station, le quitó el protagonismo ganado durante tanto tiempo.
Pero, pensándolo
bien, este juego fue único, e
irremplazable, la parte sentimental del juego, tenía: pasión, garra, y muchísimos
momentos de alegría y emoción, así como también
sus momentos tristes y de lágrimas por montones, no tenía nada que
envidiar al fútbol real y virtual.
Las
características principales del juego era la siguientes, se jugaban, con tapas
de varios tamaños y dimensiones, dependiendo de la posición del jugador, es
decir, si era arquero, tenía que ser obligatoriamente grande (tapa de Baygon, ),
y si era delantero o volante, eran tapas chicas ( tapas de tempera, gasolineras
o de terokal).
El juego consistía
en impulsar con una chapa doblada, las tapas, y a medida que el balón (una
perlita), le chocaba a tu compañero, uno seguía jugando. La cancha era tan solo
el piso de tu casa o algunas veces en la misma vereda de tu casa, los arcos
eran por lo general, una caja de zapatos cortada en dos.
Lo emocionante y
apasionante del juego, era la rivalidad que producía el juego con tus demás
amigos, a tal punto, que hasta pleitos y mechaderas, se producían, tan virtual,
como el futbol en sí.
El juego tiene
una historia riquísima, de grandes partidos y finales emocionantes, a tal punto
de emocionarnos hasta las lágrimas. Entre sus célebres jugadores de mi barrio
de la Av. Conquistadores, desde la cuadra 1 hasta la 10. Tenemos a Roberto Mosquera
(DT de futbol), César Peredo (flautista muy reconocido), Martín Tanaka
(analista político importante) y Guillermo Oshiro (columnista de fútbol del
Comercio).
Hubiera querido
explayarme mucho más sobre este maravilloso juego, pero, tuve el temor, de aburrirlos
un poco, quizás, en una próxima oportunidad, les daré , mayor detalles de este
simple y extraordinario juego, que cubrió con creces mi infancia.
Para concluir, el
fútbol no será tan importante, para muchos, pero no sabes cómo te hace crecer.
Así crecí conviviendo siempre con nombres de futbolistas, mis primeros ídolos, disfrutando
mi “juguete” con mis amigos, primos, hermanos.
Siempre sirvió de nexo para unir a la gente.
PACHOCHA..
Este post, fue el primero que hice en la primera semana de enero 2015,fue exactamente el 7 de enrero del 2015, gracias a la aceptación que tuve en el facebook, me animé a seguir escribiendo.Tiene 93 likes y 42 comentarios.
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