OKINAWA MI AMOR
La Prefectura de
Okinawa, también conocido como UCHINA, es la región más austral del Japón, es
decir, la de mayor lejanía hacia el Sur. Es también conocida por tener una
historia y cultura diferente a la del resto, ya que antiguamente era
considerado un reino independiente.
Su cercanía con
China, Japón, Taiwán y las Filipinas, les permitió tener un desarrollo muy próspero,
sin embargo sufrió la invasión de la Prefectura de Kagoshima, pasando a manos
del gobierno japonés.
Durante la 2da
guerra mundial, no sólo hubo víctimas entre soldados, sino que además de
150,000 civiles muertos. Las víctimas de las bombas atómicas de Hiroshima y
Nagasaki son conocidas mundialmente, pero son desconocidas las víctimas en
Okinawa.
A partir de la
derrota japonesa, la ocupación estadounidense duró de 1945 hasta 1972, pero a
partir de dicho año, se hizo un tratado para devolver al Japón su
administración, con la finalidad de hacer un pacto de cooperación y seguridad
entre USA y Japón, actualmente USA mantiene una cierta presencia, así como el
control de la base aérea de Kadena.
Esta tierra de
mis ancestros, es muy añorada por la mayoría de nikkeis (peruanos de origen
japonés), que nunca tuvieron la oportunidad aún de venir.
En el año 1990,
en el mes de agosto aproximadamente se desarrolló, el 1er festival Uchinanchu
(japoneses de origen okinawense), justo me encontraba trabajando en Japón como
dekasegui, ni corto ni perezoso, me dije: “esta es la oportunidad soñada de
conocer, la tierra de mis ancestros”.
Un grupo de
amigos, tuvimos la feliz idea, de viajar a cómo de lugar a Okinawa, aprovechando
el magno evento y también, la estadía tan gentil de mis primos-hermanos, los pasajes para dicha fecha, estaban agotadas,
sólo quedaba un camino, hacer la cola de la lista de espera, es decir, el “stand
bye”, tuvimos que esperar más de 24 horas, para obtener el tan ansiado ticket.
Llegar a Okinawa,
fué un norikae (estación intermedia), de regreso al Perú, las caras, las
calles, la gentileza de la gente, totalmente diferente a “naichi” (isla grande). La primera sensación de
cercanía al Perú, fue Okinawa, tan sólo faltaban 3 meses para el regreso.
El festival
Uchinanchu, fue todo un éxito, se reunieron
alrededor de 2,400 personas, provenientes de 17 países, y de 41
regiones. Se imaginan la algarabía
rondando en todos los lugares, que se presentaban, eventos de toda índole,
artísticos, musicales, deportivos, etc.
Luego de
disfrutar de tantos eventos, el karate tuvo un lugar primordial en la
costumbres okinawenses, tuvo su origen aquí, y es el orgullo del pueblo
uchinanchu, además el shamisen, especie de guitarra muy singular, tan sólo
utiliza tres cuerdas, sus sonidos clásicos, muy parecidos a un timbal, nos hace
recordar automáticamente a nuestros ojichan (abuelos) o alguna celebración ó
evento grande la familia.
Para fin de fiesta, se realizó un musical con
varios grupos okinawenses del momento y el gran Beto Shiroma (cantante peruano
radicado en Japòn), dierón el toque de gracia y despedida, al 1er festival
Uchinanchu, que fue inolvidable.
Para terminar como
no recordar, algunas palabras o proverbios mágicos, que caracterizan a los
okinawenses:
- “Chimugukuru”, jóvenes de corazón y fuertes en salud.
- “Icharida Choude”,
desde que nos encontramos, nos hicimos hermanos.
Estos dos
sentimientos, muestran de cuerpo entero, la cordialidad y gentileza de los
uchinanchus en todo el mundo.
PACHOCHA..
Escrito 15/Mar/15
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