EL KARAOKE COMO VÀLVULA
DE ESCAPE
Un 15 de
Diciembre de 1989, emprendimos la aventura, de ir a conocer lo desconocido,
hasta ese momento, el viaje a las tierras de mis antepasados, era un sueño
inimaginable, y menos a tan corta edad, se hacÍa posible, gracias al fenómeno
“dekasegui” (inmigrante extranjero, que trabaja en Japón).
Las oportunidades
de trabajo eran infinitas, y las posibilidades de encontrar un trabajo, acorde
a sus expectativas eran irreales, porque la mayoría de tareas, se
caracterizaban por ser muy duras y de horarios sumamente agotadores.
El trabajo duro aquí en Japón, no lo es
todo, una de las cosas que me llamó poderosamente la atención fue la cantidad
de karaokes existentes. La palabra karaoke tiene su origen de la combinación de
kara (vacío), y oke (orquesta), es decir, la orquesta toca en vacío, sin
cantante.
Las primeras
apariciones en el karaoke, recuerdo mucho ir casi siempre con mi amigo Nando
Toyosato, eximio cantante, y de vasta experiencia en concursos en Perú, su
excelente voz y su carisma natural, no pasaban desapercibidos.
Este
entretenimiento servía de mucho, como un escaparate del stress existente, por
las arduas horas de trabajo, y además era la excusa perfecta, para tomar unas
cervecitas bien heladas, para relajarse mucho más. Los meses y días pasaban, y continuábamos
yendo siempre los fines de semana al karaoke.
En un principio,
me decía, que “monses” son estos japoneses, su mayor diversión, es ir a los
karaokes a cantar y bailar, sin imaginar que unos lustros más adelante, también
se harían muy populares aquí en el Perú, por eso, nunca es bueno escupir al
cielo, porque el “monse”, ya sabes quién puede ser.
Lo que siempre me
costó, durante los primeros meses, es tomar la decisión de entrar al ruedo, y
debutar en el karaoke con alguna cancioncita, siquiera muy sencilla, pero no!,
mi paradigma siempre fue Nando, la vara estaba muy alta, y por ende mi
vergüenza era total.
Tuvieron que
pasar, mucha agua por el puente, para que un día, con un poquito de “ayudín”
encima, no sean mal pensados, tan sólo fueron cervezas, y una buena cantidad,
para salir a la cancha. Y la canción a
pedir es: “let it be”, me acuerdo clarito ese momento, fue una explosión de
libertad y alegría, al fin hice mi debut, si bien es cierto no lo hice muy
bien, creo que siquiera pase con once.
A partir de ese
momento mágico, se soltó el león, me convertí en un empedernido fanático del
karaoke, le agarre “camote” a canciones como: “another day in paradise”, “you
decored my life”, “honesty”, “kampai”, “saigo no iwake”, “subaru”, etc.
Definitivamente,
dicho entretenimiento fue crucial, para tener una mayor calidad de vida, y a su
vez sirvió de válvula de escape, a la infinidad de problemas que uno tiene en
el país del Sol Naciente.
Actualmente, es y
sigue siendo sin lugar a dudas, mi hobby
preferido, cuando se trata de celebrar alguna fecha importante o tan sólo
reunirse con los amigos, gracias a la música y como no al karaoke, por darnos
tantos momentos “mágicos” en la vida.
PACHOCHA..
Escrito el 20/Abril/15
ResponderEliminarEscrito el 20/Abril/15
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